viernes, 12 de agosto de 2011

Estatua ecuestre


Pongamos que  existe alguien cuyo mayor sueño es tener su propia estatua ecuestre. Pero no de un personaje histórico, sino de él mismo. Que desde pequeño, en todo cumpleaños, estrella fugaz, pozo de los deseos….pide su propia estatua ecuestre. Que en toda visita a museo, toma notas sobre cómo quiere que sea su representación. Que se informa sobre las técnicas escultóricas,  el  precio del  bronce o del  mármol, de los artistas locales que podrían realizarla. Que tiene claro hacia dónde irá dirigido su brazo, qué indumentaria o peinado llevará y qué querrá transmitir con su semblante…
Si es su sueño, ¿no es totalmente lícito? ¿qué le impide realizarlo?.

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