lunes, 21 de febrero de 2011

Erik Satie

El sábado,  mirando libros por el (¿o la?) FNAC, me tropecé por pura casualidad con un libro de Erik Satie. Casualidad porque no lo estaba buscando, y casualidad porque creo que no estaba en su lugar (el apartado de crítica cinematográfica no creo que englobe experimentos literarios de de músicos). De Satie no conocía mucho, pero una simple ojeada al libro me convenció de su compra. En sus escritos, algunos poéticos, otros no, explora las relaciones entre música y poesía.
De Erik Satie conocía una sus obras más populares,  las Gymnopédies. Satie pretendía crear obras inspiradas en los bailes antiguos griegos, de allí que designara a su obra el nombre de una danza espartana.
Estos últimos días me estoy dedicando a leer los escritos de Satie, con sus Gymnopédies de fondo. No puedo definirlo claramente, menos de una forma racional; pero siento que las dos expresiones están unidas, o que al menos, se unen dentro de mí.

Os pongo un poema y un enlace. A ver qué pasa.

http://www.youtube.com/watch?v=S-Xm7s9eGxU

I. IDILIO
¿Qué veo?
El arroyo está muy mojasdo
y los bosques inflamables y secos como palos.
Pero tengo el corazón encogido.
Los árboles parecen grandes peines mal hechos;
y el sol tiene, cual una colmena, hermosos rayos dorados.
Mas mi corazón tiene frío en la espalda.
La luna ha reñido con sus vecinos;
y el arroyo está empapado hasta los huesos.

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